Ibiza, cumbia y talleres de género

De repente, todo el estudio, los cuestionamientos, los textos, las charlas, las parejas fallidas, las partidas al medio, las drogas, las decepciones románticas y amistosas, las frustraciones, la inadaptación socioeconómica; todo podía ser puesto en marcha para crear más aprendizaje, en los otros y en mí.

Un fallo del sistema

Que le hablara tan abiertamente, sin pruritos, sobre las fotos en bolas que guardaba en mi teléfono le parecía entretenido, simpático, incluso provocador. Pero también había un dejo de incomodidad en su postura corporal y su sonrisa, como si admitir abiertamente que tenía fotos en pelotas -y encima sin los reparos de seguridad correspondientes-, formara parte de lo que no debía decirse, de lo no femenino, de lo guarro.

Tío Rober

Me percataba de la manera ridícula en la que convertía todo en amorosidad y me hubiera dado vergüenza comentarle a alguien mis pensamientos, sobre todo, siendo yo, tal como me jactaba, tan rupturista, tan liberal, tan feminista.

Quemando cabeza

No quiero ser una careta de las redes sociales. No quiero ser una minita popular por mostrar lo aparentemente genial que es mi vida. No me quiero convertir en una marca. Y, sin embargo, acá estoy, haciéndome una página de automarketing.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑